Catholic Transcript Magazine of the Roman Catholic Archdiocese of Hartford Connecticut

Saturday, June 23, 2018

Las familias se encargan de transmitir valores culturales y en el caso de los cristianos, ellas frecuentemente son el vehículo de transmisión de la fe. Reflexionando hacia mi propia historia familiar, descubro que mis padres transmitieron el don de la fe a partir de sus palabras y el estilo de vida que nos infundieron a todos sus hijos. Esta ha sido nuestra mejor herencia.

Desde muy pequeño me llevaron a entender que Dios es parte de nuestra familia, o quizás dicho en términos más exactos, que Dios nos hizo parte de su propia familia. Sus palabras no eran formulas huecas o sociales, había todo un sentido y una verdadera certeza detrás de ellas.

Al despertarnos en la mañana y al acostarnos en la noche había que saludar y despedirnos de la familia y recuerdo que mi madre nos decía: "no olviden rezarle al niño Jesús y encomendarse a la intercesión de la Virgen al levantarse y al acostarse". Si saludábamos a nuestros padres, también debíamos saludar a nuestra familia celestial. En ocasiones, como familia, a pesar de estar cansados y con sueño, orábamos juntos antes de irnos a dormir o mientras nos dormíamos. Era bueno tener una buena comunicación con toda la familia y esto incluía a Dios y a su gran familia.

Al llegar o salir de casa pedíamos "la bendición", antes que hablar de cualquier otra cosa y ellos con fe invocaban las bendiciones del altísimo sobre nuestras vidas y actividades: "Que Dios lo bendiga". Y esto era aun más importante al iniciar un viaje largo o ausentarnos de casa por algunos días. Continuamente se nos creó la conciencia de que Dios cuidaba de nosotros, nos protegía y le daba sentido a las dificultades que a veces teníamos que pasar. Cuando nuestras actividades nos llevaban lejos de casa siempre oíamos sus palabras llenas de certeza: "No se preocupe que Dios está en todas partes". "Dios no está solamente en el pueblo donde vivimos".

Cuando teníamos un proyecto o planeábamos hacer algo, siempre se agregaba la expresión "Si Dios quiere", "Confiando en Dios", "Dios mediante" o "Primero Dios", porque cada segundo de nuestra vida estaba en manos de Dios y así como incluíamos a nuestros padres en nuestros planes también deberíamos incluir a Dios.

Con frecuencia comentábamos algo bueno que nos había ocurrido, algún logro académico o algo que habíamos conocido o conseguido y mi padre siempre concluía sus comentarios con un "Bendito sea Dios", porque lo bueno nos ocurría gracias a su bondad y misericordia. Al mismo tiempo cuando surgía alguna dificultad ellos comentaban, "Dios sabrá porqué estas cosas ocurren", Él sabe más que nosotros y todo lo que nos ocurre es para nuestro bien (Ro 8,28). El tiempo en nuestra familia tenía un carácter sagrado y por ello, siempre se iba a la iglesia los domingos o cuando había alguna celebración importante y cuando se podia, se iba incluso todos los días. Fechas importantes como Navidad, Año Nuevo y Pascua tenían un carácter especial y así como se celebraban los cumpleaños y aniversarios especiales, también en aquellos días sagrados la comida era diferente y había un carácter festivo porque estábamos celebrando algo de nuestra familia extensiva del cielo.

Las palabras de nuestros padres transmitieron el don de la fe y nos ayudaron a tener una visión del mundo y de la vida que incluye a Dios como el punto central. Yo creo que las palabras en si no fueron suficientes y el punto clave fue la convicción y la seguridad con que ellos lo decían y el notar con el tiempo que ellos tienen razón y que en realidad en Dios vivimos, nos movemos y existimos (Hch 17,28).

Yo le estoy muy agradecido a mis padres por haberme transmitido la fe por su palabra y ejemplo. Hay una relación entre sus palabras y la realidad: Dios está presente en todas partes. Las palabras de mis padres han tenido una confirmación con la propia experiencia de Dios en nuestra vida. Descubrimos que Dios oye la oración y que Él es muy real: es un miembro más de nuestra familia.

El autor vive con su familia en el área de New Haven

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